El Mayor Mandamiento

Por Lucia Vilela de Andrade

“Mas los fariseos, cuando vieron que Jesús habia hecho callar la boca a los saduceos, se reunieron en consejo; y uno de ellos, que era doctor de la Ley, tentándolo, le preguntó:

– ” Maestro, cual es el mayor mandamiento de la Ley?”

Jesús le respondió : – ” AMARÁS AL SEÑOR NUESTRO DIOS CON TODO SU CORAZON, CON TODA SU ALMA Y CON TODO SU ENTENDIMIENTO. Este es el mayor y el primer mandamiento. Y el segundo, semejante, es: – ” AMARÁS A TU PRÓjIMO COMO A TI MiSMO. Estos dos mandamientos contienen toda la Ley de los profetas.” Mt XIII 34:40

Kardec nos comenta que la Caridad y la Humildad son la única via de salvación y el Egoísmo y el Orgullo son la via de la perdición.

No se puede verdaderamente amar a Dios sin amar al prójimo, pues todo lo que se hace en contra del prójimo, se hace en contra de Dios.

De ahí la importancia de la paciencia, la tolerancia, la renuncia – abnegación – para que consigamos neutralizar los impulsos negativos de la ira y la agresividad y armonizarnos con la Ley.

Un instante de ira puede destruír impresiones positivas de mil vidas y generar problemas muy graves para muchas encarnaciones …

No hay mal tan intenso como el odio y no hay fortaleza tan grande como la paciencia. Por lo tanto, se recomienda a TODOS que desarrollen la paciencia!

La propia medicina, en famosa analogía, afirma que el odio es un veneno y la paciencia es la medicina que elimina las toxinas venenosas de la mente.

¿Cómo debemos comenzar nuestro trabajo de superación de la ira?

En primer lugar, tomar conciencia profunda del negativismo de la ira.

En segundo lugar, desenvolver una profunda comprensión del mecanismo de Causa y Efecto.

La Doctrina Espírita es muy clara al enseñar que el Bien y el Mal que hacemos a otro, en realidad llega primero a nosotros mismos.

Al sintonizarnos con las huellas negativas, provocadas por la ira, sentimos inmediatamente malestar mental, la tristeza, la infelicidad, la insatisfacción.

Sabemos, sentimos que ALGO no está tan bien como debería.

Ese sentimiento incómodo de insatisfacción genera frustración, que si no es trabajada, fácilmente acaba en súbita explosión de ira.

¿Cuántas personas en el mundo, en las cárceles, en los hospitales o en la soledad de sus vidas no se están lamentando, arrepentidas, por los gestos impulsivos que desarticularon su vida!

El Espiritismo va más allá, enseñando que en nuestro actual nivel evolutivo – después de 2000 años de convivencia con el mensaje de Jesús- somos responsables por el mal que hacemos y también por el Bien que dejamos de hacer!

El Amor es la Ley de la vida, energía que vitaliza, ilumina!

El ódio es el verdadero enemigo interior que corroe la persona por dentro y envenena sus relaciones con los otros seres humanos.

El despertar de la conciencia, la Reforma Intima, sugieren medios de reorientar, reeducar nuestro carácter, para que nos tornemos dueños de nosotros mismos – menos propensos a reacciones emocionales fuertes como la ira, no colocando nunca nuestro equilibrio en las manos de otros…

Juana de Angeles enseña que el Ser Inteligente, consciente, debe ACTUAR y no REACCIONAR.

Tanto el amor como el odio tienen muchos grados y permaneciendo firmes, vigilantes, inquebrantables, en la decisión de acertar, de armonizarnos con la Ley, trabajaremos gradualmente todos los grados de esa escala.
Amar es comprender, perdonar, tolerar es Abnegación – y cómo somos chispas divinas, la compasión existe potencialmente dentro de nosotros.

Diversas corrientes espiritualistas sugieren ejercicios de meditación para que tengamos tiempo de visualizar los problemas y neutralizarlos con nuestra fé racional, con el conocimiento que ya tenemos.

En el Libro de los Espíritos encontramos un lindo mensaje de San Agustín aconsejando el hábito del exámen de conciencia, del análisis y revaluación diaria de nuestro comportamiento.

Es más fácil perdonar cuando recordamos el Maestro, en los últimos minutos de su vida diciendo:

– ” Padre, perdónalos…Ellos no saben lo que hacen !…”

Bibliografia:
E.S.E. – cap. IX e cap. XI
” El arte de lidar con a rabia”
El poder de la paciencia – Dalai Lama
( Ese libro es el resultado de 16h de enseñanzas orales dadas por Dalai Lama, en conferência en
Arizona,USA, 1993. La práctica personal de la paciência por el maestro budista es una inspiración para todas las personas del mundo, que lo consideran como un ejemplo de compasión y bondad iluminada en un mundo repleto de desconfianza, conflicto y rabia. El antídoto de la rabia es la paciência.
Por lo tanto, la paciência se torna una necesidad crítica en los tiempos actuales.
Por eso la MISERICÓRDIA DIVINA promueve medios, informaciones, conocimiento para todas las criaturas, en las cuatro esquinas del mundo, con el fin de que todas criaturas desarrollen la paciência y aprendan a lidiar con sus emociones, para que la rabia, inclusive cuando aflore, jamás culmine en un ódio total.)

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