El Angel de la Misericordia

Del libro “Por los Caminos de Jesus” Divaldo Pereira Franco/Amelia Rodrigues

En la tarde tragica y tormentosa del calvario, cuando Jesús se encontraba desfalleciente, se produjo un inesperado acontecimiento.en los momentos finales del horrendo espectaculo, tres figuras luminosas se acercaron reverentes, al madero de la agonia.  Una de ellas, joven mujer iluminada le dijo, Señor, vengo a ofrecerte el testimonio de mi fracaso.  Segui tus pasos por todas partes, levante animos, estimule sentimientos a la razon y convoque servidores para el trabajo de la fraternidad.  Y estuve contigo cuando Simon Pedro nego conocerte.  Desilusionada de los hombres vengo a rogarte permiso para seguirte en direccion de los cielos.  Tu sabes, yo soy la Fe.

Jesus la miro, sin decir palabra.

El segundo personaje se acerco y le dijo.  Vivi todas tus instrucciones, y trate de cambiar el campo moral de aquellos que te siguieron.  Vi a muchos que se lamentaban, otros al borde de la locura y desesperacion, pero gracias a tu palabra liberadora los hice esperar mejores dias, en todas partes encontre oportunidades de servicio que supe aprovechar.  A pesar de ello, segui a Judas e intente convocarlo a la lucidez, arrepentido como se encontraba por la traicion cometida.  Al percibir sus pensamientos infelices lo envolvi en ternura diciendole que siempre hay una oportunidad para el que quiere regenerarse….

Puesto que he fracasado entre las criaturas vengo a pedirte permiso para abandonar la Tierra, como recordaras soy  la esperanza.

La tercera visitante se acerco y expuso, alli donde tu mirada brindo ternura y amor, yo proporcione alojamiento y servicio.  A traves de tus manos abri bocas sin melodia a la musica de la palabra, jamas vacile en ayudar, genere simpatia, sustente la Fe y motive la Esperanza.  Las multitudes hambrientas, por mi intermedio y bajo tus ordenes, recibieron panes y peces.  Aun asi, debido al abandono al que todos te han relegado y presenciando los maltratos que sufres a manos frias e inmorales, sin compasion, te pido que me permitas salir de este mundo en direccion a las estrellas.  Bien lo recuerdas, soy la Caridad.

En medio del silencio pesado, el Maestro suplico:  Perdonalos señor que no saben lo que hacen.  De pronto un ser de esplendida belleza se aproximo y emocionado pero respetuoso le dijo:  Yo soy el angel de la Misericordia, enviado por el Padre que atiende tu pedido.  Di señor lo que deseas de mi y yo lo hare. A esto Jesus respondio:  Permanece en el mundo, llevando contigo la Fe, la Esperanza y la Caridad, en mi nombrepara que los hombres -me conozcan o no- puedan sentir aliviados sus dolores y sus penas, evitando cuanto sea posible las desventuras, bajo el palio de mi amor.  Que permanezcan sin cansancio ni desanimo hasta la consumacion de los siglos, como luces encendidas que señalan rumbos de felicidad!  En ese momento las tres virtudes abrazaron al Angel de la Misericordia y partieron hacia el trabajo encomendado.  En ese momento Jesus dijo: Padre en tus manos entrego mi espiritu.  Todo está consumado.

A partir de aquella hora cuando los dolores alcanzan su maxima intensidad, cuando la guera ciega millones de vidas cuando todo parece destrucción, el ángel de la misericordia envuelve a las criaturas dejando la llama de la Fe que reanima, o los latidos de la esperanza que renueva y da coraje, o las manos sublimes de la caridad que sustenta y libera, en nombre del amor infinito de nuestro Señor Jesucristo.

 

Share
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS