Los Animales y la Reencarnación

Por Umberto Fabbri

En el Capítulo XI del Libro de los Espíritus, Allan Kardec aborda el tema de los animales.

El reino animal es uno de los tres reinos donde madura el principio inteligente, un principio que aspira a entrar en el reino hominal buscando la adquisición de los valores morales y la inteligencia que lo elevarán a un grado de angelitud, de Espíritu evolucionado capaz de amar incondicionalmente.

Podemos observar que el instinto sigue dominando la mayoría de los animales, pero algunos animales ya tienen alguna voluntad de actuar en una determinada dirección.

Poseen una inteligencia rudimentaria, limitada, que no se puede comparar con el hombre que ya ha adquirido un pensamiento continuo que permite asimilar el aprendizaje y el progreso intelectual en el ejercicio del libre albedrío en el campo moral.

Los animales reencarnan?

En la pregunta 597 de El Libro de los Espíritus encontramos que los animales tienen cierta inteligencia que les da una libertad de acción, y esto nos muestra que hay un principio independiente de la materia. Espíritus nos dicen que este principio sobrevive al cuerpo.

En la siguiente pregunta los Espíritus nos dicen que podemos llamar a este principio el alma, mas que esta es inferior a la del hombre.

En la pregunta 598 del Libro de los Espíritus – El alma de los animales conserva después de la muerte su individualidad y la conciencia de sí misma?

R- Su individualidad, sí, pero no la conciencia de sí misma.

La vida inteligente permanece en estado latente.
La reencarnación de los animales es un hecho controvertido dentro de la Doctrina Espírita, y no debe ser, ya que entendemos la evolución del principio inteligente y de acuerdo con la pregunta 607-a los espíritus nos dicen que este principio se elabora y se individualiza poco a poco, quedando más claro que, individualizado, comienza un camino propio de vida y experiencias. En el momento de la materialidad y la espiritualidad y auxiliados por los espíritus envueltos en este proceso reencarnan, trillando así el camino de la evolución. “Y es así que todo sirve, todo se encadena en la Naturaleza, desde el átomo primitivo al arcángel, porque él mismo comenzó por el átomo.” Pregunta 540 del Libro de los Espíritus.

¿Cómo podemos entender la evolución de este principio ya individualizado si no es por la reencarnación?

Importante tener en cuenta que dentro del reino animal existen varias especies, y dentro de estas especies se encuentran el principio inteligente, más o menos evolucionado, dado los avances ya conquistados.

Un crustáceo en su constitución física como un principio inteligente está detrás en la escala evolutiva de algunas especies de perros, por ejemplo, que ya tienen un pensamiento fragmentado aún, pero más desarrollado.
En el libro “Testimonios de Chico Xavier”, de la autora Suely Caldas Schubert, Chico Xavier escribe una carta a Vantoil de Freitas, entonces presidente de la Federación Espírita Brasilera en los años 50. Dijo Chico en la carta que su hermano, José, al desencarnar había pedido que le cuidasen bien a su perra, Lurde. Lurde vivió algunos años más, se enfermó y falleció. Dice que durante la desencarnación de la perra, vio a José que la acogió en sus brazos. Y en los meses que siguieron, cuando José llegaba a su presencia en espíritu, siempre estuvo acompañado por la presencia de Lurde a sus pies.
Este pasaje demuestra la convivencia de los animales con el hombre también en la espiritualidad donde encontraremos lo mismo que experimentamos aquí, siempre hay continuidad.

IMAGEN AQUÍ

En el libro Nuestro Hogar, en el capítulo 33 encontramos un diálogo entre Andrés y Narcisa: “Aquí estábamos, largos minutos, de pie en la contemplación de los campos silenciosos. En un momento, sin embargo, la bondadosa amiga señaló un punto oscuro en el horizonte iluminado por la luna, y señaló:

– ¡Aquí vienen!

Identifiqué la caravana que avanzaba en nuestra dirección, bajo la suave luz de los cielos. De repente, oí el ladrido de los perros, a gran distancia.

 

– Qué es? – pregunte asombrado.

– “Perros – dijo Narcisa – son auxiliares preciosos en las regiones oscuras del Umbral, donde no sólo se paran hombres desencarnados, sino también verdaderos monstruos, que no cabe ahora describir.”
Así como en la materia los animales ayudan a los seres humanos en sus tareas, en mundos más adelantados los animales también lo hacen, mas siempre son inferiores a los hombres.
El hombre es para los animales un dios, infelizmente la gran mayoría de nosotros aún no hemos aprendido a amar a estos seres como Dios nos pide.

A pesar de poseer ya un alma su progreso se produce por la fuerza de las circunstancias y no por su voluntad, como en el caso del hombre, por lo que no hay expiación.
En algunas especies que viven más cerca del hombre ya podemos observar la estela de las sensaciones y de alguna manera el comienzo del “sentir”, sin duda, una etapa del amor mismo.
Jesús resume todos los mandamientos en dos; Amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a tí mismo, seguramente también incluye toda la creación de Dios, en todas las etapas y presentaciones. El amor y el respeto a todas las formas de vida son, ante todo, un acto de respeto a Dios, pues es el respeto a su obra.

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