PRODIGIOS DE UN ADOLESCENTE – SUEÑOS AZULES Y CORAZÓN

Por Jorge Rizzini

Fue en 1930, antes de la revolución de Getúlio Vargas que Herculano Pires publicó su primer libro. Una colección de cinco historias cortas. El título no podía ser de otra manera: Sueños Azules. Herculano Pires tenía solamente entonces dieciséis años no cumplidos…

Dejemos que él mismo recuerde el hecho sobre el cariño especial que merece el debut de un libro:

“El folleto fue compuesto por mí; en la noche, después del trabajo de tipografía, me inclinaba a las cajas de tipos, herramienta en mano, y hacía rodar la pequeña impresora Bünhaëdsia para imprimir mis historias. Eran composiciones simples, románticas, de una ingenuidad de adolescente. Los periódicos y revistas en Río de Janeiro y São Paulo, sin embargo, amablemente mencionaron su surgimiento, lo que me llenaba de alegría. El farmacéutico Otávio Ribeiro Araújo escribió el prólogo. De Avaré, el prof. José Leonel Ferreira me envió el estímulo de sus felicitaciones de amigo.”

Y Herculano Pires nos cuenta este detalle curioso y hasta conmovedor:

“Se vendieron pocos volúmenes. La mayor parte de la pequeña edición fue distribuída a amigos, familiares, periódicos y revistas. Dos años más tarde, antes de que apareciera mi segundo libro, en una tarde soleada, la gloria me visitó en la persona de un maestro de escuela rural. Buscaba algunos pequeños libros para distribuir como regalos a los alumnos en su jardín de infantes. Y recogió treinta y tantos ejemplares que estaban en el estante. No puedo recordar en que sitio o hacienda funcionaba la escuelita. Más tarde escribí una historia sobre ella, que fue publicado por la revista carioca O Malho. Mi pequeño libro sirvió para animar a los niños en una fiesta de la escuela. ¿Qué mayor gloria podía desear un escritor naciente? ”

Con la publicación de los Sueños Azules Herculano Pires queda conocido en la región Sorocabana como “el niño escritor”. Y este chico prodigio – una prueba innegable de la reencarnación – tenía en una gaveta una buena cantidad de crónicas, cuentos y noveletas. Parte de este material se publicó en la revista El Más Allá y luego en forma de folleto que ofrecía a sus amigos y conocidos. En el caso de El sueño de Trabajos, poema en prosa escrita en enero de 1930 (Herculano tenía quince años), Ciudades Vivas, Cabo Viejo y Cía., Nho Chico Bananero y El Serenista.

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Segundo libro de Herculano Pires. Tenía 18 años de edad.
El segundo libro de Herculano Pires salió a la luz en 1932, cuando tenía dieciocho años – dos años después de Sueños Azules, y ya había hecho el servicio militar obligatorio. Al igual que el primer libro, el segundo fue compuesto en la tipografía de la Casa Ipiranga, impreso y encuadernado por el autor. Su título: Corazón. Libro de sonetos y poemas, el prefacio llevaba una misteriosa inscripción: “A Lola de Oliveira y a los Mios.” Lola … Esta figura femenina, sin duda una española, ¿quién sería? Cuarenta años más tarde Herculano revelaría:

“¿Quién fue esta figura femenina que merecía aparecer en una dedicatoria? Una novia? No. Fue una escritora y poetiza, autora del libro Rubíes, que pasó dos veces por Cerqueira César vendiendo sus libros de puerta en puerta. Ya vieja, recorría el interior para ganarse la vida con su producción literaria. Me emocionaba su pobreza, su sencillez, su dedicación a las letras. Aún guardo sus libros hoy, con cariño. En uno de ellos hay una referencia al niño poeta Cerqueira Cesar”.
La prensa de São Paulo así como la de Río de Janeiro registró el lanzamiento de Corazón. El conocido crítico de Santos, Alvaro Augusto Lopes, en el periódico La Tribuna de Santos, escribió que el verso de Herculano Pires era “ágil y sensible”. La revista La Cigarra, de São Paulo, transmitió a sus lectores que los versos de Corazón eran buenos y que el poeta “es joven y tiene talento.” Los editores de la revista satírica O Malho, de Río de Janeiro, señaló que los versos de Herculano Pires “son de rara simplicidad y armonía” y el periódico El Estado de S. Paulo vio en el libro “una hermosa promesa literaria, un centenar de páginas de versos, más poesía de que versos.” El Correo Paulistano, a su vez, fue perentorio: “Hay un dominio particular, en la fabricación del verso, que el oro de la imaginación polvorea gratamente.”

La Espiritualidad, atenta, observa los movimientos del joven escritor y poeta. A título de curiosidad ofrecemos a los lectores un soneto insertado en Sueños Azules, que es la prueba de todo lo que transcribimos sobre los versos del entonces adolescente Herculano Pires:
Me gustan mucho los perros callejeros
Flaco y triste, de ojos nublados,
Que van por las calles, pobres y errantes,
Aquí y allá, por todos golpeados.
Me gustan estos perros. A los vientos fríos
De las noches de luna, aullan, pobrecitos!
Lanzando al cielo miradas brillantes
Y enrodilhando los miembros pesteados.

 

Me gustan estos perros. Flacos, hambrientos,
Como esqueletos de otros perros extintos,
Ironías de la vida y la materia,
Arrastran por la vida, humildemente
Resignados como poca gente,
Sus vida de hambre y de miseria.

 

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