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Meimei

Um sonho especial – Un sueño especial

Espiritismo para crianças
Espiritismo para niños
Autora: Célia Xavier Camargo
Edição 309 – 28 de abril de 2013
Edición 309 – 20 de abril de 2013

A mãe abriu a porta do quarto e, com carinho, chamou o filho:
La madre abrió la puerta del cuarto y, con cariño, llamó al hijo:

— Acorda, Alex! Está na hora de levantar para ir à escola!

— ¡Despierta, Alex! ¡Es la hora de levantarse para ir a la escuela!

O menino abriu os olhos, espreguiçou-se e sorriu, sentindo-se muito feliz.

El niño abrió los ojos, desperezándose y sonrió, sintiéndose muy feliz.

Alex era um menino bom, porém preguiçoso. Geralmente, quando a mãe o chamava, ele relutava para levantar, cheio de preguiça. Resmungava e só deixava a cama por não ter outro jeito.

Alex era un niño bueno, sin embargo perezoso. Generalmente, cuando la madre lo llamaba, él se resistía para levantarse, lleno de pereza. Murmuraba y sólo dejaba la cama por no tener más remedio.

Nesse dia, em especial, foi diferente. Até ele estranhou seu bomhumor, a sensação de bem-estar e de contentamento.

Ese día, en especial, fue diferente. Hasta él extrañó su buen humor, la sensación de bienestar y de contentamiento.

— Por que será que acordei tão contente? — pensou.

— ¿Por qué será que desperté tan contento? — pensó.

De repente, como um filme, lembrou-se com clareza de um sonho que tivera àquela noite.

De repente, como una película, se acordó con claridad de un sueño que había tenido aquella noche.

Animado, levantou-se rápido, tomou banho, vestiu-se e foi para a cozinha, onde a mãe o aguardava com o café da manhã pronto.

Animado, se levantó rápido, tomó un baño, se vistió y fue para la cocina, donde la madre lo aguardaba con el desayuno listo.

— Parabéns, Alex! Hoje você foi rápido. Agora, tome o leite e coma seu pão com manteiga. Você tem tempo para alimentar-se bem.

— ¡Enhorabuena, Alex! Hoy tú fuiste rápido. Ahora, toma la leche y come tu pan con manteca. Tú tienes tiempo para alimentarte bien.

Com os olhos brilhando, o menino pegou o copo de leite e contou:

Con los ojos brillando, el niño cogió el vaso de leche y contó:

— Mamãe, esta noite eu tive um sonho muito interessante!

— ¡Mamá, esta noche yo tuve un sueño muy interesante!

— É mesmo? E o que você sonhou, filho?

— ¿Es eso? ¿Y qué soñaste tú, hijo?

— Eu estava dormindo e acordei. Levantei da cama e andei pelo quarto. Não tinha sono, mas ainda não era hora de levantar; lá fora estava muito escuro. Então, fui até minha cama para pegar o livro que estava lendo antes de dormir. Levei um susto! Eu me vi dormindo na cama! — disse o menino, cheio de espanto.

— Yo estaba durmiendo y desperté. Levanté de la cama y anduve por el cuarto. No tenía sueño, pero aún no era hora de levantarse; allá fuera estaba muy oscuro. Entonces, fui hasta mi cama para coger el libro que estaba leyendo antes de dormir. ¡Me llevé un susto! ¡Yo me vi durmiendo en la cama! – dijo el niño, lleno de espanto.

A mãe sorriu, percebendo o que tinha acontecido.

La madre sonrió, percibiendo lo que había ocurrido.

— Muito interessante mesmo, Alex. E depois?

— Muy interesante mismo, Alex. ¿Y después?

O menino pensou um pouco e prosseguiu:

El niño pensó un poco y prosiguió:

— Depois, notei uma luz no quarto e olhei de onde vinha. Era a vovó Ângela que sorria para mim!… Ela aproximou-se e me deu um abraço dizendo: “Parabéns, meu neto. Você tem sido um bom menino e, por isso, eu vim buscá-lo para fazer um passeio.”

— Después, noté una luz en el cuarto y miré de donde venía. ¡Era la abuela Ângela que sonreía para mí!… Ella se aproximó y me dio un abrazo diciendo: “Enhorabuena, mi nieto. Tú has sido un buen niño y, por eso, yo vine a buscarte para hacer un paseo.”

Um pouco assustado, perguntei:

Un poço asustado, pregunté:

— Vovó Ângela, mas a senhora já morreu!…

— ¡Abuela Ângela, pero la abuela ya murió!…

— Ninguém morre, Alex. A vida continua. No Mundo Espiritual nos reencontramos com os seres queridos que já não habitam o mundo terreno.

— Nadie muere, Alex. La vida continúa. En el Mundo Espiritual nos reencontramos con los seres queridos que ya no habitan el mundo terreno.

Então, vovó me deu a mão e nós saímos “voando”! Ela me levou a uma casa muito pobre onde uma menina chorava. Perguntei à vovó porque ela estava chorando, e ela me contou que a menina estava doente. Então, vovó pediu-me que eu consolasse a garota. Então, aproximei-me dela e coloquei a mão em sua cabecinha dizendo:

¡Entonces, la abuela me dio la mano y nosotros salimos “volando”! Ella me llevó a una casa muy pobre donde una niña lloraba. Pregunté a la abuela porque ella estaba llorando, y ella me contó que la niña estaba enferma. Entonces, la abuela me pidió que yo consolara a la chica. Entonces, me aproximé a ella y coloqué la mano en su cabecita diciendo:

— Não se preocupe. Logo você vai melhorar. Confie em Jesus.

— No te preocupes. Luego tú vas a mejorar. Confia en Jesús.

A menina parou de chorar e sorriu mais animada, depois dormiu. Em seguida, vovó levou-me a um lugar lindo e cheio de crianças, algumas alegres e outras tristes e chorosas. Vovó explicou:

La niña paró de llorar y sonrió más animada, después durmió. Enseguida, la abuela me llevó a un lugar lindo y lleno de niños, algunos alegres y otros tristes y llorosos. La abuela me explicó:

— Aquela menina que você viu, ainda está na Terra. Agora, estamos no Mundo Espiritual. Estas crianças morreram cedo e deixaram suas famílias no planeta. Por isso estão chorando.

— Aquella niña que tú viste, aún está en la Tierra. Ahora, estamos en el Mundo Espiritual. Estos niños murieron pronto y dejaron sus familias en el planeta. Por eso están llorando.

Converse com elas.

Converse con ellos.

Aproximei-me de uma delas, sentei a seu lado, e disse-lhe palavras de consolo. Logo ela parou de chorar e sorriu para mim.

Me aproximé de uno de ellos, me senté a su lado, y le dijo palabras de consuelo. Luego ella paró de llorar y sonrió para mí.

— Não é maravilhoso, mamãe?

— ¿No es maravilloso, mamá?

A mãe, emocionada, concordou:

La madre, emocionada, estuvo de acuerdo:

— Sim, meu filho. É maravilhoso! E o que mais a vovó lhe disse?

— Sí, mi hijo. ¡Es maravilloso! ¿Y qué más la abuela te dijo?

— Que está sempre junto de você, mamãe, de nós, ajudando a todos. Só que nós não percebemos sua presença.

— Que está siempre junto a ti, mamá, de nosotros, ayudando a todos. Sólo que nosotros no percibimos su presencia.

Alex ficou calado, como se pensasse em algo, depois perguntou:

Alex quedó callado, como si pensara en algo, después preguntó:

— Mamãe, eu ainda não entendi como é que eu vi “dois” Alex, iguais. Um dormindo e outro acordado! Acredita que eu até belisquei meu braço para ver se era verdade? Como pode ser?

— Mamá, yo aún no entendí como es que yo vi “dos” Alex, iguales. ¡Uno durmiendo y otro despierto! ¿Crees que yo hasta pellizque mi brazo para ver si era verdad? ¿Cómo puede ser?

— Muito simples, Alex. É que quando dormimos, o Espírito fica livre. O corpo precisa de descanso, mas o Espírito não. Então, ele sai e vai aonde quiser. Na verdade você viu seu corpo espiritual, pois o Espírito mesmo é inteligência, é luz — a mãe explicou.

— Muy simple, Alex. Es que cuando dormimos, el Espíritu queda libre. El cuerpo necesita de descanso, pero el Espíritu no. Entonces, él sale y va adónde quiera. En verdad tú viste tu cuerpo espiritual, pues el Espíritu mismo es inteligencia, es luz — la madre explicó.

— Isso pode acontecer com todo mundo?

— ¿Eso puede ocurrir con todo el mundo?

— Sim. Mas depende do entendimento que a pessoa tem sobre a existência do espírito, a vida espiritual e como ela é. Deve sentir-se muito feliz, filho.

— Sí. Pero depende de la comprensión que la persona tiene sobre la existencia del espíritu, la vida espiritual y como ella es. Debes sentirte muy feliz, hijo.

— Estou sim, mamãe. Acordei hoje bem disposto como há muito não me sentia. Quer dizer que posso fazer o que quiser à noite?!…

— Sí estoy, mamá. Desperté hoy bien dispuesto como hace mucho no me sentía. ¡¿Quieres decir que puedo hacer lo que quiera por la noche?!…

— Como você tem apenas dez anos, certamente estará acompanhado por um Espírito bom, aquilo que as pessoas chamam de “anjo da guarda”. À medida que for crescendo e aprendendo cada vez terá mais liberdade de ação.

— Como tú tienes sólo diez años, ciertamente estarás acompañado por un Espíritu bueno, aquello que las personas llaman “ángel de la guardia”. A medida que vayas creciendo y aprendiendo cada vez tendrás más libertad de acción.

— Entendi. Então vou me preparar para ajudar as pessoas. Gostei de ajudar aquelas crianças. Vou ser “anjo da guarda” quando crescer, como a vovó.

— Entendí. Entonces voy a prepararme para ayudar a las personas. Me gustó ayudar aquellos niños. Voy a ser “ángel de la guardia” cuando crezca, como la abuela.

A mãe sorriu, abraçando o filho com amor. Sabia que ele estava no caminho certo, cheio de bons propósitos, e agradeceu a Jesus pelas lições que ele recebera naquela noite.

La madre sonrió, abrazando al hijo con amor. Sabía que él estaba en el camino correcto, lleno de buenos propósitos, y agradeció a Jesús por las lecciones que él había recibido en aquella noche.

MEIMEI

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Jose Herculano Pires

¿Vamos a dejar los Espiritus en Paz?

El joven había llegado de un viaje por URSS, Bulgaria, el Congo, Calcuta y Paris. Hiciera una escala en Cuba para ver con sus ojos el caso del racionamiento del azúcar. Lamentaba no haber podido asistir al lanzamiento del Apolo-8, pero espera estar presente en el del Apolo-9, que al final será más importante. A cierta altura no se contuvo y me preguntó, con un brillo irónico en los ojos: “Después de todo lo que vi, le pregunto a usted, ¿qué vamos a hacer con los espíritus? No hay lugar para ellos. El mundo es de los hombres de carne y hueso. Los muertos están enterrados”.

Los cuatro compañeros de la mesa soltaron una carcajada, acompañada de burlas. Uno de ellos repitió: “¿Qué es lo que vamos a hacer con los espíritus?” Reí también y respondí con otra pregunta: “¿Qué vamos a hacer con la muerte?” La carcajada general casi me atontó. El muchacho cosmopolita respondió: “Otra vez la muerte. ¡Problema solucionado: siete palmos de tierra o el horno crematorio!”

Les recordé entonces: “Los rusos ya se tornaron campeones en experiencias de telepatía; los americanos juzgan que la mente y el pensamiento no son físicos, materiales; los ingleses (teoría de los psícons de Whatelly Carrington, experiencias de Soal con voz directa; Harry Price y la sobrevivencia de la mente después de la muerte del cuerpo, etc.) encaran científicamente el problema de la sobrevivencia. Es más, los físicos de hoy, como afirma Rhine, ya no creen en el exclusivismo de la fuerza y la materia, y para tal fin la tratan como antimateria, antiátomo y hasta de antiuniverso”.

No era agua, sino gasolina en ebullición. Hicimos la gritería y no fue posible decir una sola palabra más. Pero una cosa quedó bien clara: todos aquellos jóvenes “modernos” (habían dos “mayores”) no entendían nada de las cuestiones que proponían. Aún el joven cosmopolita, que tanto viajara y tanto viera, nada aprendiera de la verdadera situación cultural del momento. Jugaban con “slogans”, con ideas hechas, con mucho deseo de hacer bulla y principalmente de parecer diferentes. La orden era esa: dar contra los “arcaicos”. Y yo, con mis espíritus, era seguramente el representante de la clase renegada, de la generación obturada.

Cuando salimos de allí el muchacho cosmopolita me acompañó. A solas pudimos conversar mejor. El abrió los ojos espantado cuando le dije: “Los espíritus son una de las fuerzas de la naturaleza. No son almas del otro mundo. No están en el cielo en contemplación eterna, ni en el infierno o por ahí, como ustedes dicen, endemoniando a los mortales. Los espíritus de los muertos son criaturas humanas, como usted y yo, simplemente transferidas, por la muerte, de un plano de la materia para otro. Nosotros los espíritas, no andamos perturbando a esa gente del más allá, como ustedes piensa. Esa gente está aquí mismo y el más allá aquí. Es gente que posee un cuerpo material, el perispíritu, que los antiguos llamaban cuerpo espiritual. Gente que se interesa por nosotros y que vive comunicándose con nosotros desde que el mundo es mundo”.

-“Si eso es así aún puedo pensar en la cosa”, respondió pensativo. “Pero siempre me dijeron lo contrario. Que los espíritus son almas del otro mundo, fantasmas, supersticiones y nada más. Y que vosotros, los espíritas, viven enredados en esas ideas y dialogando con lo que no existe. “Anduvo unos pasos en silencio y remató: “Si usted puede probarme que eso es así, que yo puedo espiar a esa gente, soy capaz de cambiar de idea. Mire, si me arregla una sesión de materialización, pero de las buenas, ¿sabe? Soy capaz de meterme en ese embrollo”.

Por Jose Herculano Pires del Libro El Hombre Nuevo

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