Category Archives: Articles

The links between man and God

Astronomers, in sounding the depths of the sky, discovered seemingly vacant spaces not in accordance with the general laws that govern the distribution of the heavenly bodies and they therefore conjectured that those spaces were occupied by globes that had escaped their observation. On the other hand, they observed certain effects the cause of which was unknown to them; and they said to themselves, “In such a region of space there must be a world, for otherwise there would be a void that ought not to exist; and the effects we have observed imply the presence in that seeming void of such a world as their cause.” Reasoning, then, from those effects to their cause they calculated the elements of the globe whose presence they had inferred, and facts subsequently justified their inference.

Let us apply the same mode of reasoning to another order of ideas. If we observe the series of beings, we find that they form a continuous chain from brute matter to man. But between man and God, who is the alpha and omega of all things, what an immense hiatus! Is it reasonable to suppose that the links of the chain stop short with man that he can vault, without transition, over the distance which separates him from the Infinite? Reason shows us that between man and God there must be other links, just as it showed the astronomers that between the worlds then known to them there must be other worlds as yet unknown to them. What system of philosophy has filled this hiatus?

Spiritism shows that it is filled with the beings of all the ranks of the invisible world, and that these beings are no other than the spirits of men who have reached the successive degrees that lead up to perfection; and all things are thus seen to be linked together from one end of the chain to the other. Let those who deny the existence of spirits tell us what are the occupants of the immensity of space which spirits declare to be occupied by them; and let those who scoff at the idea of spirit-teachings give us a nobler idea than is given by those teachings of the handiwork of God, a more convincing demonstration of His goodness and His power.

ALLAN KARDEC

The Spirits’s book. Introduction.

 

 

Share
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Sobre el Libro de los Mediums de Allan Kardec

Un deseo muy natural, entre las personas que se ocupan del Espiritismo, es el poder entrar por si mismas en comunicación con los Espíritus; esta obra está destinada a facilitarles el camino, haciéndoles aprovechar del fruto de nuestros largos y laboriosos estudios, porque se tendría una idea muy falsa, pensando que para ser experto en esta materia basta saber colocar los dedos sobre una mesa para hacerla girar o tener un lápiz para escribir.

Se engañaría igualmente, si se creía encontrar en esta obra una receta universal e infalible para formar los médiums. Aunque cada uno contenga en sí mismo el germen de la cualidades necesarias para poderlo ser, estas cualidades no existen si no en grados muy diferentes, y su desarrollo proviene de causas que no dependen de ninguna persona el hacerlas nacer a voluntad.

GEDSC DIGITAL CAMERALas reglas de la poesía, de la pintura y de la música, no hacen ni poetas, ni pintores, ni músicos de aquéllos que no les tienen el genio: guían en el empleo de facultades naturales. Lo mismo pasa con nuestro trabajo; su objeto es indicar los medios de desenvolver la facultad medianímica, tanto como lo permitan las disposiciones de cada uno, y sobre todo dirigir el empleo de éstas de una manera útil, cuando la facultad existe. Pero eso no es el fin único que nos hemos propuesto.

Al lado de los médiums propiamente dichos, hay la multitud, que aumenta todos los días, de personas que se ocupan de las manifestaciones espiritistas; guiarles en sus observaciones, señalarles los escollos que pueden y deben necesariamente encontrar en una cosa nueva, iniciarlas en la manera de tener relación con los Espíritus, indicarles los medios de tener buenas comunicaciones, tal es el círculo que debemos abrazar, bajo pena de hacer una cosa incompleta. Nadie quedará, pues, sorprendido, al encontrar en nuestro trabajo noticias que de pronto, podrán parecer extrañas: la experiencia demostrará su utilidad. Después de haberlo estudiado con cuidado, se comprenderán mejor los hechos de que será testigo; el lenguaje de ciertos Espíritus parecerá menos raro. Como instrucción práctica, no se dirige pues exclusivamente a los médiums sino a todos aquellos que están en disposición de ver y observar los fenómenos espiritistas.

Algunas personas hubieran deseado que publicásemos un manual práctico muy sucinto, conteniendo en pocas palabras la indicación de los procedimientos que deben seguirse para entrar en comunicación con los Espíritus; piensan que un librito de esta naturaleza, pudiendo, por lo módico de su precio, circular con profusión, sería un poderoso medio de propaganda, multiplicando los médiums; en cuanto a nosotros, miramos tal obra como más dañosa que útil, al menos por el momento.

La práctica del Espiritismo está rodeada de muchas dificultades, y no está exenta de los inconvenientes que un estudio serio y completo puede sólo precaver. Sería, pues, de temer que una indicación demasiado sucinta, provocase experiencias hechas con ligereza, que podrían dar lugar a arrepentirse; éstas son cosas con las cuales no es conveniente ni prudente jugar, y creeríamos prestar un mal servicio poniéndolas a disposición del primer atolondrado que tomase a diversión el hablar con los muertos.

Nos dirigimos a las personas que ven en el Espiritismo un fin serio, que comprenden toda su gravedad, y no hacen juguete de las comunicaciones con el mundo invisible. muertos. Nos dirigimos a las personas que ven en el Espiritismo un fin serio, que comprenden toda su gravedad, y no hacen juguete de las comunicaciones con el mundo invisible. muertos. Nos dirigimos a las personas que ven en el Espiritismo un fin serio, que comprenden toda su gravedad, y no hacen juguete de las comunicaciones con el mundo invisible.

Tomado del libro de los Mediums por Allan Kardec.  Introduccion.

 

Share
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS