Monthly Archives: April 2015

To live wisely and not have regrets later.

It much has been discussed the book “The Top Five Regrets of the Dying”, by Bronnie Ware, an Australian nurse who spent several years working in the area of palliative care, watching many patients in the last 12 weeks of their lives. The comments she collected in touch with these people were first published in a blog that, given the success she had, it gave rise to the book to which we refer.

According to the nurse, patients obtained, generally speaking, clarity of thinking when approaching the feared moment of death, which point remorse and regret end up being inevitable.

It was drawn from her work, this is what Bronnie Ware listed as the top five regrets of those who are to die, followed by their own comments:

  1. I wish I had had the courage to live the life I wanted, not the life others expected me to live.

“That was the most common regret. When people realize that their life is almost over and look back, it is easy to see how many dreams have not been realized. Most people did not realize even half of their dreams and have to die knowing that it happened because of decisions they have taken, or not.”

  1. I wish I would not have worked so hard.

“I heard that from all the male patients I watched. They missed having more experienced youth of their children and the company of their partners. All the men I spoke regretted spending so much time of their lives in the work environment.”

  1. I wish I had had the courage to express my feelings.

“Many people suppressed their feelings to be at peace with others. As a result, they settled in a mediocre existence and never became who they really were capable of being. Many developed illnesses relating to the bitterness and resentment they carried.”

  1. I wish I had kept in touch with my friends.

“They did not often perceive the advantages of having old friends to come up with their last weeks of life and it was not always possible to trace these people. Many were so involved in their own lives that left gold friendships been lost over the years. Everybody misses friends when they’re dying. “

  1. I wish I had allowed myself to be happier.

“This is a surprisingly common regret. Many only realize it at the end of life – That happiness is a choice. People get stuck in old habits and patterns.”

It can be seen in the list above that not all problems can be responsible for human creature unhappiness are described therein. There are indeed many others, and one of them is quoted by Abel Gomes on a constant message of the book “Speaking to Earth”, psychographic work by Francisco Cândido Xavier: “In the way we grow in wisdom and love, we consider the loss of minutes as being the most unfortunate and ruinous of all.”

Health and harmony in life, this is the dream of all people. However, many forget that this achievement is the result of our own attitudes towards life and to other people, as André Luiz proposed in the message entitled “Health Precepts”, which compliance will save us from unnecessary regrets at the end of our passing through.

Here is what Andre Luiz recommends us:

1 – Save the heart at peace, ahead of all situations and all things. All assets of life are God’s.

2 – Support in the strictly accomplished. There is no physical balance without spiritual harmony.

3 – Cultivate the habit of prayer. Prayer is Light in defense of the body and soul.

4 – Take your time available with the fruitful work, without forgetting the indispensable rest at fair remake. The suggestion of darkness comes to us through the empty hours.

5 – Study forever. The renewal of ideas favors the wise renovation of organic cells.

6 – Avoid cholera. Anger up is animalizing up falling in low-level shadows.

7 – Escape from gossip. The shaken sludge reaches to who revolves it.

8 – Whenever possible, breathe the long gulps and not forget the daily bath, even if it is fast. Clean air is precious food and cleaning is simple obligation.

9 – Eat little. The sensible creature eats to live, while the reckless creature lives to eat.

10 – Use patience and forgiveness tirelessly. We all have been charitably tolerated million times by Divine Goodness and keeping the heart in intolerance of vinegar is causing the own drop in useless death. (From the book “Lessons of Life” psychic work psychographic by the medium Francisco Cândido Xavier.)

 

Editorial from the spiritist magazine O Consolador Year 9, No.411

Share
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Para vivir sabiamente y no tener arrepentimientos despues.

Mucho se ha comentado el libro “The Top Five Regrets of the Dying” (“Los cinco mayores arrepentimientos de aquellos que están para morir”), de autoría de Bronnie Ware, una enfermera australiana que pasó varios años trabajando en el área de cuidados paliativos, asistiendo pacientes diversos en las últimas 12 semanas de sus vidas. Las observaciones que ella  cosechó en el contacto con esas personas fueron inicialmente publicadas en un blog que, dado el exito que alcanzó, acabó dando origen al libro al que hacemos referencia.

De acuerdo con la enfermera, los pacientes obtienen, de una manera general, una clareza mayor de pensamiento cuando se aproxima el temido instante de la muerte, momento ése donde el remordimiento y el arrepentimiento acaban siendo inevitables.

Extraídos de su obra, he aquí lo que Bronnie Ware listó como los cinco mayores arrepentimientos de aquellos que están para morir, seguidos de sus propios comentarios:

1°. Desearía haber tenido el coraje de vivir la vida que yo quisiera, no la vida que los otros esperaban que yo viviera.

“Ése fue el arrepentimiento más común. Cuando las personas perciben que la vida de ellas está casi en el final y miran hacia atrás, es fácil ver cuantos sueños no fueron realizados. La mayoría de las personas no realizó ni la mitad de sus sueños y tienen de morir sabiendo que eso ocurrió por causa de decisiones que tomaron, o que no tomaron.”

2°. Ojalá no hubiera trabajado tanto.

“Yo oí eso de todos los pacientes hombres que yo asistí. Ellos sentían falta de haber vivido más la juventud de los hijos y la compañía de sus compañeras. Todos los hombres con quien yo hablé se arrepintieron de pasar tanto tiempo de sus vidas en el ambiente de trabajo.”    

3°. Desearía haber tenido el coraje de expresar mis sentimientos.

“Muchas personas suprimieron sus sentimientos para quedarse en paz con los otros. Como resultado, se acomodaron en una existencia mediocre y nunca se tornaron quien realmente eran capaces de ser. Muchos desarrollaron enfermedades relacionadas a la amargura y resentimiento que cargaban.”

4°. Ojalá hubiera estado más en contacto con mis amigos.

“Frecuentemente, ellos no percibían las ventajas de tener viejos amigos hasta que llegaron a sus últimas semanas de vida y no era siempre posible rastrear esas personas. Muchos se quedaron tan envueltos en sus propias vidas que dejaron amistades de oro perderse a lo largo de los años. Todo el mundo siente falta de los amigos cuando está muriendo.”

5°. Ojalá hubiera me permitido ser más feliz.

“Ése es un arrepentimiento sorprendentemente común. Muchos sólo perciben eso en el final de la vida – que la felicidad es una decision. Las personas se quedan presas en antiguos hábitos y normas.”  

Vemos en la lista anterior que no todos los problemas que pueden tornar infeliz la criatura humana están ahí contemplados. Existen, efectivamente, muchos otros, y uno de ellos es mencionado por Abel Gomes en un mensaje del libro “Hablando a la Tierra”, obra psicografada por Francisco Cândido Xavier: “A medida que nos desarrollamos en sabiduría y amor, consideramos la pérdida de los minutos como siendo la más lamentable y ruinosa de todas”.

Salud y armonía en la vida, he aquí el sueño de todas las personas. Sin embargo, muchos se olvidan de que tal conquista será la consecuencia de nuestras propias actitudes ante la vida y el prójimo, como André Luiz nos propone en el mensaje titulado “Preceptos de Salud”, cuya observancia es que ahorremos arrepentimientos innecesarios en el término de nuestro pasaje por aquí.

He aquí lo que André Luiz nos recomienda:

1 – Guardad el corazón en paz, delante de todas las situaciones y de todas las cosas. Todos los patrimonios de la vida pertenecen a Dios.

2 – Apoyad en el deber rigurosamente cumplido. No hay equilibrio físico sin armonía espiritual.

3 – Cultivad el hábito de la oración. La oración es Luz en defensa del cuerpo y del alma.

4 – Ocupad el tiempo disponible con el trabajo provechoso, sin olvidar el descanso  imprescindible al justo restablecimiento de las fuerzas y del ánimo. La sugerencia de las tinieblas llega hasta nosotros por la hora vacía.

5 – Estudiad siempre. La renovación de las ideas favorece la sabia renovación de las células orgánicas.

6 – Evitad la cólera. Embravecer es animalizarse cayendo en las sombras de bajo nivel.

7 – Huid a la maledicencia. El lodo agitado atinge a quien lo revuelve.

8 – Siempre que posible, respirad a largos sorbos y no olvidéis el baño diario, aúnque ligero. El aire puro es precioso alimento y la limpieza es sencilla obligación.

9 – Comed poco. La criatura sensata come para vivir, en cuanto la criatura imprudente vive para comer.

10 – Usad la paciencia y el perdón infatigablemente. Todos nosotros tenemos sido caritativamente tolerados por la Bondad Divina miles de veces y conservar el corazón en el vinagre de la intolerancia es provocar la propia caída en la muerte inútil. (Del libro “Clases de la Vida”, obra mediúmnica psicografada por el médium Francisco Cândido Xavier.)

 

Editorial de la Revista O Consolador Año 9 No 411.

 

Share
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS