Dr.
Adolfo Bezerra de Menezes
1831-
1900
Adolfo Bezerra de Menezes Cavalcanti, nació el 29 de agosto
de 1831 en la antigua freguesia de Riacho do Sangue (hoy Jaguaterama),
en el Estado de Ceará. Hijo de tradicional familia de políticos
del Sur, criado por sus padres, Antonio Bezerra de Menezes, teniente-coronel
Guarda Nacional, y de Fabiana de Jesús Maria Bezerra, dentro
de los principios religiosos del catolicismo y disciplina militar, teniendo
el deber y la honra como norma a seguir. Tres hermanos mayores completaban
el cuadro familiar.
Desde niño mostraba su gran espíritu al desenvolverse
en sus primeros estudios en forma sobresaliente, condición que
mantuvo durante sus estudios superiores también.
1851.- Curso la Facultad de Medicina en Río de Janeiro bajo los
auspicios de la dificultad y de la pobreza, de la lucha por el día-a-día
ingresando en noviembre del año siguiente, como practicante interno
en el Hospital Santa Casa de Misericordia. Estudio en Bibliotecas Públicas
y dicto clases de Filosofía y Matemática, para costear
sus estudios.
Obtuvo el Doctorado en 1856, obteniendo en todos los años del
curso notas optimas cum laude, defendiendo la tesis: "Diagnóstico
del cancro". Hasta esta época todavía usaba su nombre
completo, que abreviaría mas tarde y modificaría de Meneses
con “S” para Menezes con “Z”. Fue candidato
al cuadro de miembros titulares de la Academia Imperial de Medicina
con la memoria "Algunas consideraciones sobre el cancro, encarado
por el lado de su tratamiento".
El 01 de Junio de 1857, en sesión solemne, en la Academia Imperial
de Medicina, es nombrado miembro titular. En el año siguiente
cubriría una vacante como profesor substituto de la Sección
de Cirugía, en la Facultad de Medicina.
En poco tiempo se vio rodeado de numerosa clientela, dueño de
una clínica envidiable. Pero los colegas de la época,
no le envidiaban el éxito. Es que esa inmensa clientela no rendía
ningún beneficio. Nadie pagaba; todos eran gente pobre, absolutamente
pobre. Y Bezerra de Menezes nunca hablo de dinero a ningún paciente.
La figura del apóstol ya comenzaba a mostrarse, delineando sus
contornos interiores.
Las glorias del cirujano no fueron bastantes para afectar sus designios
de altruista. La especie de la clientela era siempre la misma: pobre,
paupérrima, miserables... Por primera vez, Bezerra de Menezes
vio su nombre alargado, con el complemento de "médico de
los pobres".
Bezerra de Menezes decidio casarse. Se caso por amor, com D. Maria Cândida
de Lacerda, el dia 06 de noviembre de 1858. Deseosa de ver la ascensión
gloriosa del marido, trato de convencerlo para que ingresara en las
tareas políticas y Bezerra de Menezes accedió, como siempre.
Bezerra, como médico, fue un ejemplo de persona y hombre. En
muchas ocasiones tomaba de sus bolsillos todo cuanto tenia para que
una pobre mujer pudiese comprar lo indispensable para alimentar su niño.
Y, al regresar a su humilde casa, tenia que privarse de muchas cosas
que necesitaba, pero eso poco le importaba.
Jamás renegó de su procedimiento. Oía siempre la
voz de su corazón, en vez de oír la voz de su estomago.
Aquellos que no disponían de recursos para la compra de los medicamentos,
el dueño de la farmacia tenía autorización para
suministrarlos por su cuenta
Dr. Adolfo Bezerra de Menezes, el medico de los pobres:
Sucumbió ayer, a las 11:30 AM, después de largos y dolorosos
padecimientos, que fueron la ultima prueba impuesta a su resignación
verdaderamente cristiana, el eminente brasilero cuyo nombre, encima
de estas líneas, como homenaje póstumo a las virtudes
da su vida, por tantos años trabajo en los anales de la política
del imperio y hoy, apenas vive en la tradición de los que le
amaron, los que de la inagotable fuente de su bondad recibieran inolvidables
beneficios.
Publicado en el Periódico El País, Río de Janeiro,
Brasil 12 de abril de 1900.
Bezerra de Menezes vivía en constante contacto con el Mundo Invisible,
y por eso, su obra fue tan efectiva. El sentía realmente, que
toda la moral de Jesús se resume en la caridad y la humildad,
estas son, las dos virtudes contrarias al egoísmo y al orgullo,
los dos grandes enemigos de nuestro progreso.
Su espíritu fue recibido en la Patria Espiritual con hosannas
y gracias. Falanges y falanges de espíritus amigos hicieron un
verdadero corredor, donde Bezerra de Menezes era consagrado espiritualmente
como un apóstol del Bien.
Tuvo permiso para ser encaminado a esferas mas evolucionadas, pero,
en vez, de rodillas efectuó una oración fervorosa, solicitando
autorización para poder continuar su obra en favor de los enfermos
y necesitados. Finalizo solicitando: "En cuanto en la Tierra existiera
un único hermano en dolor y sufrimiento, yo solicito la debida
autorización para continuar mi trabajo, en nombre de nuestro
Señor Jesús Cristo".