Si los pueblos comprendieran
que esa guerra, la que luchan, no es más que un espejismo, causado por
el egoísmo, que los aleja de si mismos, que los aleja del camino de
progreso hacia Dios.
Si los pueblos comprendieran
que la verdadera guerra es la que se lucha dentro de nosotros mismos,
con nuestros peores enemigos, nuestros propios vicios, el orgullo y
el egoísmo, y a ellos hay que combatirlos ahora mismo.
Pueblos nuevos, pueblos
viejos, responsables por sus guerras, el tiempo se esta acabando, pues
el planeta esta cambiando, ya es hora de empezar, a luchar la guerra
real.
Página psicografiada
en la sesion mediumnica de la noche del 24
de Junio del 2004,en la Casa Espírita
Kardeciana Bezerra de Menezes, en Miami, Florida.