Las
reuniones mediumnicas son actividades intimas de la casa espirita y
solo deben ser frecuentadas por personas habilitadas para esa tarea.
Allan Kardec enseña que: "la concentración y la comunión
de pensamientos siendo las condiciones necesarias de toda unión seria,
se comprende que el gran numero de asistentes es una de las causas mas
contrarias a la homogeneidad". Por tanto, las reuniones mediumnicas
deben ser realizadas apenas por el equipo de la casa, formada por médiums,
adoctrinadores, y pasistas.
El
simple hecho de ser médium no acredita a nadie a trabajar en las sesiones
espiritas de intercambio espiritual.
Todo
trabajo de la casa espirita debería ser pautado en normas dirigidas
por
la disciplina, lo que facilitarla la tarea de todos los integrantes
del equipo. Existe en el movimiento una extraña adversion a la disciplina
debido a la mentalidad de que en el centro Espirita todo puede ser hecho
por todo el mundo, bastando para eso que tengan buena voluntad, aunque
no se tenga preparacion
o madurez para la tarea. La tarea mediúmnica debe, más que cualquier
otra, obedecer a criterios de admisión que son los mecanismos de asegurar
lo que habla Allan Kardec, en el Libro de los Médiums, capítulo 29,
cuando trata de las cuestiones de las reuniones y sociedades.
En
verdad el trabajo mediumnico es toda una ciencia practica, que debe
estar ampliamente fundamentada en la teoría Kardeciana y en las manos
del dirigente de la reunión, que a su vez debe ser persona seria,
disciplinada, dedicada al ideal de Cristo y con autoridad moral sobre
el grupo con quien trabaja. Debe tener una vida de ejemplos, si quisiera
realizar un trabajo que produzca en
el
campo del
Bien. Visto esto, el forma su equipo, siempre teniendo en mente que
va a hacer experiencias con algunas personas en el campo de la mediumnidad
Médiums
inmaduros acostumbran fantasear mucho, encontrándose especiales, rechazan
cualquier observación, son muy suceptibles, resisten a cualquier cambio
de planes, se ofenden por todo y
no aceptan orientación. Esos no deberían servir en el ministerio de
la mediumnidad, pues todavía no comprenden que el don es de Dios, que
a El debemos servir sin barreras.